
A diferencia de las pirámides, vestigios de culturas gloriosas, los xochimilcas crearon un sistemas que hasta nuestros días es ejemplo de sustentabilidad. Las chinampas son generadoras de vida y de energía.
¿Qué es una chinampa?
En la foto podemos apreciar a un agricultor de pie sobre un colchón flotante de junco local (una variedad de xacaltule). Las raíces de este junco se entretejen y flotan sobre el agua. Los antiguos xochimilcas aprovecharon esto para colocar lodo encima e ir haciendo las islas flotantes que luego echaron raíz en el lecho del lago y que conocemos como chinampas.
Una chinampa es un pedazo de tierra que los xochimilcas habilitaron para desarrollar actividades agropecuarias; en ellas se crían animales, siembran hortalizas, flores y plantas. La acumulación de chinampas sobre el lago, lograron generar los canales que todos conocemos, por ellos el agua fluye, y una diversidad de vida se desarrolla y la cultura florece.

Para mantener la salud de las chinampas (y del sistema en Xochimilco) es necesario que los agricultores trabajen la tierra de una manera tradicional. Esto no impide que introduzcan productos no endémicos (como las espinacas) ni tecnología contemporánea.
La gran lección de los xochimilcas es que nunca dejemos de buscar un balance que enriquezca al ser humano y a la naturaleza en conjunto. Esta es una tradición y cultura milenaria de respeto al agua que se sigue cultivando con la siguiente expresión: “a la manera tradicional”.
A la manera tradicional

En esta foto podemos apreciar una canoa con lodo. Las bombas de agua son muy útiles para facilitar esta tarea. Al incorporarle lodo a la chinampa, ésta mantiene su altura y el canal una adecuada profundidad. De lo contrario, la chinampa termina hundiéndose. Es fundamental, para la conservación de las chinampas, que esta labor se realice. Si no se hace, en unos cuantos años las chinampas habrán desaparecido.
Pero esta no es la única labor de este auténtico trabajo de conservación en este Patrimonio CULTURAL de la Humanidad.
Antes de la siembra, los agricultores deben preparan el lodo que han subido a la chinampa. En Xochimilco, el lirio es una plaga a la que el discurso oficial y de uso corriente ha llegado a denominar basura (todo el verdor que flota en la superficie del canal, como se puede ver en la foto).

Algunos proyectos consisten en pagar jornales para que extraerlo de la superficie y permitir que las canoas de los agricultores puedan transitar hasta los embarcaderos, al igual que las turísticas trajineras.
Este lirio y otras plantas flotantes, se mezclan con la tierra para llenarlas de nutrientes. Los agricultores tradicionales cuentan cómo hace unos cuantos años era motivo de disputa. Pero a partir del fomento y “capacitaciones” en masa, de técnicas de cultivo con agroquímicos, muy común en todos los productos que llegan a la Central de Abastos, muchos campesinos optaron por dejar de utilizar el lodo y, por lo tanto, de mezclarlo con las plantas acuáticas.
Las Chinampas se están hundiendo y el fondo del canal es cada vez más alto. Ese es el verdadero problema en Xochimilco.

Los productores que han entendido y valorado todo este proceso, esta tradición cultural que señala el balance entre los seres humanos y la naturaleza, están encerrados en un mercado muy alejado de la ciudad de México, y con una infraestructura que, desafortunadamente, no los beneficia. Venden sus productos en el mercado local, en carretillas, o a la Central de Abastos. Ganan o pierden al precio que les impone el mercado. El problema es que estos productos naturales, que crecieron sin químicos y bebieron a cántaros el agua de la lluvia, tienen otro valor: servicios ambientales. Los agricultores tradicionales de Xochimilco son SOCIALMENTE RESPONSABLES.

La producción de los chinamperos (como se reconocen) tiene valores gastronómicos, culturales, ambientales, sociales, que rebasan aquello que indica “el mercado”.
Este proyecto se llama “Revalorización de una Cultura del Agua”. Démosle valor a los productos que provienen de esta tecnología agropecuaria cuyo sello es “a la manera tradicional”. De esta manera, “más y más campesinos volverán los ojos a esta auténtica labor de conservación”, como dice Pedro Méndez, uno de los poquísimos jóvenes que se siguen aventurando en esta necedad de amar la tierra que les da alimento. Chinampero por tradición y corazón.

Paguemos el precio justo a los productos que provengan de Xochimilco. El sello es “a la manera tradicional”. Es un conocimiento transmitido de generación en generación y que, a pesar de todos los inconvenientes, hemos cultivado con especial esmero. Su origen es “de la chinampa“. Y lo podemos llevar hasta tu casa…
Si estamos volviendo los ojos a la tierra, a formas menos “industriales” de hacer las cosas, démosle chance a la Madre Tierra. Tú puedes ver qué nos ofrece a través de estos agricultores. Ellos pueden conocer sus pedidos (se pasan todo el tiempo en su chinampa y hay que trasladarse hasta allí y transportar los productos en canoa). Pongámonos de acuerdo y en pocos días una amable persona te entregará un paquete natural con productos que acaban de salir de la tierra.
Como dijimos, no vas a dejar de ir al súper, pero a esos productos le puedes agregar auténtica sazón del campo, de la naturaleza. Visita nuestra página para que conozcas a algunos de los agricultores que trabajan día a día cultivando la cultura en Xochimilco, manteniendo los canales y las chinampas. Conoce qué está dando la tierra, qué pueden ofrecerte y comunícate con nosotros para que los agricultores te vendan sus productos. Puedes enviarnos un mail a delachinampa@yahoo.com con un número telefónico para ponernos en contacto contigo a la brevedad posible. También puedes observar nuestro sistema de membresía.
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